El ensayismo tiene su máximo apogeo
durante el siglo XX, cuando los principales ensayistas de la época aparecen
conformando la llamada Generación
de 98 y el Novecentismo. En cuanto a la
primera generación podemos destacar a Miguel de Unamuno, José Ruiz “Azorín” y
Pío Baroja.
Miguel de Unamuno (1884 – 1936) pasó su
juventud relacionado con el movimiento marxistas y el nacionalismo vasco debido
a sus orígenes bilbaínos y que se dejan claros en algunas de sus obras como,
por ejemplo, Entorno al
casticismo, obra que aparecía en la revista España moderna. Durante la
dictadura de Primo de Rivera decide exiliarse a París pero al caer la
dictadura vuelve a España para apoyar la República pero no está totalmente de
acuerdo con ella y, desengañado, brinda su apoyo a Franco y a sus tropas aunque
vuelve a desengañarse cuando ve las atrocidades que van cometiendo para cumplir
sus propósitos y les comienza a criticar lo que le supone una vigilancia
continua durante el resto de su vida. También cabe destacar las obras de
carácter filosófico que publico durante su vida y que le han llevado a
tener un papel importante como filósofo de la época.
José Martínez Ruiz “Azorín” (1873 - 1967)
inicia sus inclinaciones políticas en el anarquismo y republicanismo. Al principio
firma sus escritos con su verdadero nombre pero pronto comienza a utilizar su
seudónimo que saca de uno de sus personajes y por el que pronto es más conocido
que por su propio nombre. La mayoría de sus obras aparecen en primera instancia
en los diarios por lo que, aunque después se publiquen, las obras no son
inéditas. Es necesario mencionar su capacidad de crítico literario cuyo
componente nacionalista que proviene de la influencia de obras literarias
medievales (http://www.lavanguardia.com/hemeroteca/20120302/54262834518/azorin-maestro-del-castellano-y-del-periodismo.html).
Pío Baroja (1872 – 1956) cuya obra ha
pasado a la historia por las novelas que escribió en esta época, su obra
ensayística es de gran calidad así como su labor periodística (trabajo como
corresponsal para El Globo en Tánger) pero en cuanto a las
primeras cabe destacar algunas obras como Las
horas solitarias, Juventud o Egolatría asi como sus memorias Desde la última vuelta del camino caracterizadas por la naturalidad y la
despreocupación sintáctica.
Llara Ovies Frenández

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