domingo, 19 de mayo de 2013

15: Ensayistas de la Generación del 98


El ensayismo tiene su máximo apogeo durante el siglo XX, cuando los principales ensayistas de la época aparecen conformando la llamada Generación de 98 y el Novecentismo. En cuanto a la primera generación podemos destacar a Miguel de Unamuno, José Ruiz “Azorín” y Pío Baroja.



Miguel de Unamuno (1884 – 1936) pasó su juventud relacionado con el movimiento marxistas y el nacionalismo vasco debido a sus orígenes bilbaínos y que se dejan claros en algunas de sus obras como, por ejemplo, Entorno al casticismo, obra que aparecía en la revista España moderna. Durante la dictadura de Primo de Rivera decide exiliarse a París pero al  caer la dictadura vuelve a España para apoyar la República pero no está totalmente de acuerdo con ella y, desengañado, brinda su apoyo a Franco y a sus tropas aunque vuelve a desengañarse cuando ve las atrocidades que van cometiendo para cumplir sus propósitos y les comienza a criticar lo que le supone una vigilancia continua durante el resto de su vida. También cabe destacar las obras de carácter filosófico que publico  durante su vida y que le han llevado a tener un papel importante como filósofo de la época.




José Martínez Ruiz “Azorín” (1873 - 1967) inicia sus inclinaciones políticas en el anarquismo y republicanismo. Al principio firma sus escritos con su verdadero nombre pero pronto comienza a utilizar su seudónimo que saca de uno de sus personajes y por el que pronto es más conocido que por su propio nombre. La mayoría de sus obras aparecen en primera instancia en los diarios por lo que, aunque después se publiquen, las obras no son inéditas. Es necesario mencionar su capacidad de crítico literario cuyo componente nacionalista que proviene de la influencia de obras literarias medievales (http://www.lavanguardia.com/hemeroteca/20120302/54262834518/azorin-maestro-del-castellano-y-del-periodismo.html).



Pío Baroja (1872 – 1956) cuya obra ha pasado a la historia por las novelas que escribió en esta época, su obra ensayística es de gran calidad así como su labor periodística (trabajo como corresponsal para El Globo en Tánger) pero en cuanto a las primeras cabe destacar algunas obras como Las horas solitarias, Juventud o Egolatría asi como sus memorias Desde la última vuelta del camino caracterizadas por la naturalidad y la despreocupación sintáctica.






Llara Ovies Frenández




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