miércoles, 13 de febrero de 2013

6: Editar una noticia del seminario económico del siglo XVIII


En primer lugar hemos hecho ver que el derecho de mayorazgo entre los nobles es muy perjudicial en muchos países, la perfección de la especie humana sería pues, necesaria una ley sobre este punto, no para revocar del todo este derecho en donde la costumbre tiene establecido el uso pero, a lo menos, para permitir a los padres y a las madres la libertad de influir por heredero de sus adquisiciones a aquel hijo que tuviesen por más apto sin distinción de la preeminicencia que el nacimiento les ha dado, porque se puede creer prudentemente que la elección caería sobre los que fuesen más capaces de obtener y perpetuar la familia. Sería también necesario que desde el punto que la ley se promulgase, se pusiese en ejecución en todos los hijos que naciesen después de la promulgación y que por lo que mira a los que hayan nacido antes se siguiese el uso que actualmente está en práctica; y es de presumir que los padres y las madres no se inclinarían a esta mudanza en su familia sino por motivos justos. Por este medio, los bienes de las familias no pasarían como muy de ordinario sucede a sujetos poco aptos para mantener con dignidad el honor de la casa. Esta ley se debería de extender a las hijas a falta de varones y siempre a favor de un laudable casamiento, mas como el uso es una de las primeras causas que da motivo a la degradación de la especie humana, para corregirlo convendría mandar que los nobles hubieses de residir por lo menos ocho meses en donde tienen sus tierras, llevando consigo toda la familia. Por este odio, las casa empeñadas hallarían modo de restablecerse y se hallarían más aptas al servicio del rey y de la patria, así mismo podrían criar sus hijos de un modo útil al estado y así propios. La gente moza se extraviaría menos estando a la viña de sus padres y madres que estando solos en la corte en grandes ciudades, se podría cuidar mejor de su educación siendo el aire del campo más puro y sano, gozarían de salud más robusta en la edad en que los jóvenes deben hacer sus ejercicios de estudio, etc. Hallándose los padres desempeñados, los podrían enviar a las ciudades con personas de confianza que cuidasen de ellos. Lo cierto es que un retiro de la capital y de la corte recobraría poco a poco el gusto de la simplicidad y de las buenas costumbres. La residencia de los señores en sus haciendas facilitaría mejores productos a sus tierras por las mejoras que insensiblemente harían en ellas, no tanto por aumentar la renta, cuanto por divertirse por lo que fuesen agregando. De esta forma se vería muy en breve restablecerse las campañas porque es menester poco para conjeturar que los gastos que harían en sus viajes ocasionarían una confusión de víveres que se deja de hacer actualmente en ellos, la agricultura se animaría, etc.

No hay comentarios:

Publicar un comentario