sábado, 23 de febrero de 2013

9: La crónica y la columna

La crónica
La crónica o reportaje es un género que se relaciona con la novela realista al ser principalmente un trabajo de periodismo de investigación que requiere una búsqueda muy exhaustiva. Su extensión suele ser superior a la del artículo encontrándonos muchas veces con crónicas en las publicaciones de los fines de semana, publicados en partes o incluso publicadas en un libro.
La crónica puede suponer problemas para el periódico por querellas o retirada de publicidad debido al tema en torno al que giran lo que provoca que el periódico se niega a publicarla y por ese motivo son publicadas en novelas.
Su estilo es exactamente igual al de la novela canónica ya que existe narrador, personajes, diálogos… de hecho, en muchas novelas nos encontramos con una base de reportaje. Tienen, además, un orden cronológico que no siempre el lineal ya que busca, al igual que en las novelas, la atención del espectador.

Columna de opinión
La columna se trata de un texto que ocupa una columna en el periódico sin elementos gráficos a excepción, en algunas ocasiones, de la foto del columnista debido a la importancia del autor, que en este caso es de suma importancia. Esta columna no se limita a dar una noticia sino la opinión que el periodista tiene acerca de un tema determinado.
Una parte muy importante de las columnas de opinión es la editorial donde se muestra la opinión del periódico sobre algún tema determinado. No está firmado, ya que se acepta como la opinión de la institución adoptando un tono serio, objetivo y razonado al ser impersonal. Esta impersonalidad se logra imitando la función de un “negro”, es decir, la persona que escribe para otra persona que es la que firma como autor, lo que conlleva el abandono de los rasgos personales.
En la prensa española tiene un auge en los últimos años del franquismo y sobre todo en la democracia debido a la libertad de expresión inexistente desde 1939 hasta esa fecha.





Llara Ovies Fernández

8: Articuentos


Altos hornos
Todas las invenciones del hombre tienen una cierta similitud a sí mismo, cosa que no ocurre con el libro. Además de unir lo más complicado con lo más simple, es capaz de generar ficción continuamente, sin descanso y en cualquier lugar. Se caracteriza por la generación de realidad que es capaz de corporeizarse a través de personajes que han llegado a ser prácticamente históricos a pesar de no haber existido nunca en la realidad.

El viaje
No reconocer tu propia letra es como no conocerte al mirar tu cara en un espejo, donde tendrás que detenerte para lograr reconocerte. De la misma manera, un día cogerás un cuaderno lleno de notas de hace tiempo y descubrirás que, a pesar de darte cuenta de que es tu letra, no serás capaz de saber que escribiste. Así descubrirás que el extranjero no es donde estés sino cómo solo que lo que resulta divertido estando lejos de tu hogar deja de serlo cuando es a ti mismo al que no eres capaz de entender, entonces estarás en el extranjero.

Un suceso
Entre a una tienda a comprar destornilladores y me lleve una cesta llena de palabras. Tire todas las palabras excepto una, metáfora, que después de rodar por la casa se metió en el diccionario. Más tarde aparecieron dos policías, la arrancaron y se la llevaron. Al ver en el telediario que aparecía el suceso, baje a la mañana siguiente a comprar otra cesta.  A partir de entonces me suceden un montón de metáforas que, además, me sientan muy bien.





Llara Ovies Fernández

miércoles, 13 de febrero de 2013

7b: Leyenda urbana


Una leyenda urbana muy popular es que bajo las calles de Nueva York, en las redes de alcantarillado de esta ciudad viven cocodrilos albinos gigantes. Según la leyenda, la gente que viajaba a Florida llevaba caimanes como mascota para su ciudad, sin embargo, cuando el animal crecía y no eran capaces de mantener su ritmo de comidas, los caimanes eran tirados por los retretes. De esta manera se habría creado, con el paso de los años, una especie de caimanes albinos propios de las profundidades que debido a su vida en la oscuridad se habrían adaptado siendo completamente blancos y alimentándose de la carroña que existe en el alcantarillado.








Llara Ovies Fernández

7a: Periodismo y narrativa


Tanto el periodismo como la narrativa tienen por objeto dejar constancia, aunque se tiende a pensar que el periodismo cuenta historias verídicas mientras que la narrativa cuenta hechos ficticios, eso no es exactamente así. La principal diferencia que reside entre estos dos géneros es que en el periodismo los hechos pueden ser desmentidos y contrastados mientras que en la narrativa no es así al crear el autor un mundo dónde todo es posible. Esto no quiere decir que el género narrativo no pueda contener hechos reales.

Los autores, a lo largo del tiempo, han creado obras que juegan con estos dos géneros haciendo que se confundan. Un ejemplo de ello es Soldados de Salamina donde su autor Javier Correas, es a la vez el protagonista de la historia que utiliza el periodismo de investigación como punto de partida para crear una mezcla de ambos géneros conteniendo muchos datos reales (http://www.tusquetseditores.com/titulos/andanzas-soldados-de-salamina). Otro ejemplo es A sangre fría de Truman Capote donde se cuenta el asesinato de cuatro hombres y la posterior investigación policial en la que participa el propio autor por lo que narra hechos reales contados desde la perspectiva del narrador omnisciente de la novela tradicional (http://www.anagrama-ed.es/titulo/PN_117). Existe además un genero mixto que engloba los dos primeros por lo que el narrador cuenta la historia en tercera persona pero adoptando únicamente el punto de vista de un personaje.
Dentro del periodismo narrativo cabe destacar a Gabriel García Márquez con su novela Relato de un náufrago dónde se relata una historia cierta con personajes verídicos que podría tratarse de una autobiografía pero no ha sido escrita por el protagonista.). Se trata, por tanto, de una novela de no ficción.

En el caso contrario nos encontramos con todos aquellos fraudes periodísticos donde sus autores añaden ficción a la noticia para darle mas dramatismo.
Lo que une el periodismo y la literatura es el narrador, es decir, quien cuenta la historia y desde que punto de vista. Existen varios tipos de narradores entre los que se encuentran:
  • Omnisciente: narrador que conoce todos los sentimientos y pensamientos de todos los personajes asi como la historia tanto pasada como futura.
  • Primera persona: El narrador de la historia es uno de los personajes que aparecen en la novela.
  • Menos que los personajes: Es un narrador que funciona como una cámara de cine y por tanto no conoce nada de la historia ni de los personajes.
Existe además un genero mixto que engloba los dos primeros por lo que el narrador cuenta la historia en tercera persona pero adoptando únicamente el punto de vista de un personaje.
Dentro del periodismo narrativo cabe destacar a Gabriel García Márquez con su novela Relato de un náufrago dónde se relata una historia cierta con personajes verídicos que podría tratarse de una autobiografía pero no ha sido escrita por el protagonista.





Llara Ovies Fernández

6: Editar una noticia del seminario económico del siglo XVIII


En primer lugar hemos hecho ver que el derecho de mayorazgo entre los nobles es muy perjudicial en muchos países, la perfección de la especie humana sería pues, necesaria una ley sobre este punto, no para revocar del todo este derecho en donde la costumbre tiene establecido el uso pero, a lo menos, para permitir a los padres y a las madres la libertad de influir por heredero de sus adquisiciones a aquel hijo que tuviesen por más apto sin distinción de la preeminicencia que el nacimiento les ha dado, porque se puede creer prudentemente que la elección caería sobre los que fuesen más capaces de obtener y perpetuar la familia. Sería también necesario que desde el punto que la ley se promulgase, se pusiese en ejecución en todos los hijos que naciesen después de la promulgación y que por lo que mira a los que hayan nacido antes se siguiese el uso que actualmente está en práctica; y es de presumir que los padres y las madres no se inclinarían a esta mudanza en su familia sino por motivos justos. Por este medio, los bienes de las familias no pasarían como muy de ordinario sucede a sujetos poco aptos para mantener con dignidad el honor de la casa. Esta ley se debería de extender a las hijas a falta de varones y siempre a favor de un laudable casamiento, mas como el uso es una de las primeras causas que da motivo a la degradación de la especie humana, para corregirlo convendría mandar que los nobles hubieses de residir por lo menos ocho meses en donde tienen sus tierras, llevando consigo toda la familia. Por este odio, las casa empeñadas hallarían modo de restablecerse y se hallarían más aptas al servicio del rey y de la patria, así mismo podrían criar sus hijos de un modo útil al estado y así propios. La gente moza se extraviaría menos estando a la viña de sus padres y madres que estando solos en la corte en grandes ciudades, se podría cuidar mejor de su educación siendo el aire del campo más puro y sano, gozarían de salud más robusta en la edad en que los jóvenes deben hacer sus ejercicios de estudio, etc. Hallándose los padres desempeñados, los podrían enviar a las ciudades con personas de confianza que cuidasen de ellos. Lo cierto es que un retiro de la capital y de la corte recobraría poco a poco el gusto de la simplicidad y de las buenas costumbres. La residencia de los señores en sus haciendas facilitaría mejores productos a sus tierras por las mejoras que insensiblemente harían en ellas, no tanto por aumentar la renta, cuanto por divertirse por lo que fuesen agregando. De esta forma se vería muy en breve restablecerse las campañas porque es menester poco para conjeturar que los gastos que harían en sus viajes ocasionarían una confusión de víveres que se deja de hacer actualmente en ellos, la agricultura se animaría, etc.

5: Apuntes 3 (Leopoldo Alas "Clarín")

Leopoldo Alas nació en Zamora en 1852 en el seno de una familia asturiana que en su infancia regresa a Oviedo. Tras matricularse en la Universidad de Oviedo,  en 1875 viaja a Madrid donde comienza a publicar sus primeros artículos en El Solfeo dónde todos los articulistas deben utilizar un pseudónimo, de ahí  “Clarín”.

En 1883, con 30 años regresa a Oviedo, donde comienza a escribir una novela, La Regenta, que se publica a comienzos de 1885, la obra que lo catapulta a la fama dentro del mundo literario que además causo algunos problemas al autor al describir los problemas del mundo real desde una perspectiva naturalista y realista que la ciudadanía ovetense tomó como herética provocando una mala imagen de “Clarín”.
A pesar del éxito de la obra, este autor se identifica principalmente con su trabajo en periódicos ya que todos sus libros, a excepción de La Regenta y Su único hijo, habían aparecido con anterioridad publicados en periódicos.

Se caracteriza, además, por la publicación de paliques artículos chistosos, agresivos, que se publicaban buena parte en Madrid Cómico. Posteriormente publica estos paliques en un libro al que titula Palique.
Su faceta de crítico literario se centra en la escritura de ensayos y revistas, titulo que coloca a uno de sus libros. Publica también, cuentos y relatos que posteriormente se reunían en diferentes libros a los que ligaba siempre la actualidad de la época. Se estrena también su obra de teatro Teresa, la cual resulta un extremado fracaso. Colabora con la revista La España Moderna, la cual abandona para crear su propia revista.












Llara Ovies Fernández

4: Apuntes 2 (Mariano José de Larra)

Mariano José de Larra, al que hoy en día se considera el precursor del periodismo literario, nace en 1809 siendo hijo de un medico afrancesado por lo que su exilio provoca que se eduque en Francia bajo las influencias románticas. 


A los 16 años regresa a España cuando Fernando VII aún esta en el poder y España se encuentra en una situación de opresión dominada por la censura, la inquisición… Funda entonces su propio periódico o folleto costumbrista bajo seudónimos como el de Fígaro, los cuales serán publicados posteriormente en importantes colecciones.

Tras la muerte del rey, entran en España las ideas románticas que propagaban la libertad  por lo que los autores comienzan a escribir bajo su propio criterio abandonando la copia de las obras clásicas. Larra escribe en los folletos de esta primera etapa las costumbres del país desde la sátira, comparando España con otros lugares y creando con cada noticia una pequeña novela.  A pesar de su influencia romántica su estilo se aleja del romanticismo mas exaltado debido a su buena formación neoclásica.

Con la muerte de Fernando VII en 1833, paralelamente a las revueltas por la herencia del trono y el comienzo de la primera guerra carlista, Larra añade a su obra cierto matiz político donde defiende las ideas liberales. Aparece también su faceta de crítico literario y salta a la fama gracias a los artículos que escribe en varios periódicos.

Posteriormente comienza a escribir otros artículos autobiográficos donde habla de su derrota personal al haber intentado cambiar el país sin conseguirlo.

En 1837, tras un desengaño amoroso, se suicida convirtiéndose en símbolo romántico ya que antepone el sentimiento a la razón y sienta, además, el precedente para que otros intelectuales posteriores incidan en la vida diaria a través de la prensa.










Llara Ovies fernández